Las rezodoras o rezadores asumen un importante papel en las actividades religiosas en la época en que se honra a los Fieles Difuntos o en el fallecimiento de alguna persona.
Todos o al menos la mayoría de los yucatecos desde niños los conocemos, y el alguna ocasión seguramente nos adormecieron en los novenarios que se realizaban por el rumbo donde vivíamos o en aquellos rezos del ochovario o al final. Las rezadoras o rezadores, con su voz nasal, hacen coro junto con los presentes en los cantos que se entonan durante y después de los rezos. La rezadora o rezador debe tomar muy en cuenta que el elemento espiritual es esencial en la vida de todo ser humano, ya que esto hace que la religiosidad se haga importante en sus diferentes manifestaciones y expresiones. En nuestro estado todavía se practican ceremonias religiosas heredadas de nuestros antepasados, en honor de aquellos que se nos adelantaron en el camino. En la actualidad algunas rezadoras o rezadores que continuan ofreciendo sus servicios a la memoria de los Santos Difuntos. Según la tradición, después del fallecimiento de la persona, en la casa se instala un altar por nueve días y en él se coloca una veladora para alumbrar el camino del difunto, un vaso con agua, flores y su foto. El rezo se lleva a cabo durante todos estos días en la tarde o noche y durante este tiempola casa debe ser barrida sin sacar la basura, porque de lo contrario el ausente se pone triste. Al terminar el novenario se recoge la basura y se lleva al cementerio, donde en algunas ocasiones también se lleva la cruz de cal y otros objetos. Posteriormente se despide al alma del difunto con el canto "Sea bendito y alabado, por toda la eternidad, Jesús y María y José, así sea por los siglos y de los siglos amén". Fuente: Diario Por Esto! Nadie ha comentado en este artículo. |