Menú Principal
INICIO
TRADICIONES
GASTRONOMIA
ARTESANIAS
SITIOS INTERESANTES
CONTACTENOS
SITIOS RELACIONADOS
Buscar
FORO
ACTUALIDAD
NUEVOS
POPULAR
El Hombre que mató a un Santo Winik Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 10
MaloBueno 

Había un hombre que todos los días, al regresar de su milpa en las tardes, acostumbrara herir a los árboles, causándoles mucho daño con un machete que llevaba en la mano. Resultaba una actitud negativa pues no era bueno cuasarles daño a los arboles.

Sucedió entonces, que una vez al pegar el golpe a una mata, cortó una lagartija a la mitad y de pronto escuchó una voz.

- ¡Hey humano! acabas de matar a un compañero.  Has de sabes que desde este momento te tienes que quedar aquí para hacer el trabajo del difunto, ya no te podrás ir.  El cuidaba aquí y lo eliminaste.  Ahora acompáñanos para ir por tu uniforme y regresarás a continuar esa labor.  Nosotros somos cuatro y cada uno cuida uno de los cuatro lados de las entradas del pueblo.

Pues a ese señor no le quedó más remedio que ir por su traje, porque había matado a uno de los Santos Winikes (Hombres Santos), que vigilaba la entrada del pueblo.  Estaba yendo con los Santos Winikes, cuando de repente vio que entran dentro de una gran cueva, cuando ya se habían alejado bastante.  Llegando le dieron un traje hecho como de pelos de conejo, una tremenda chamarra.  Al ponérsela sintió que adquiría más fuerza de lo normal.  Se puso también un pantalón y unos zapatos.  Luego lo llevaron en el mismo lugar donde había matado al Santo Winik y le ordenaron con estas palabras:

- Tú te vas a quedar aquí y te vamos a explicar lo que tienes que hacer.

-  Este es el lugar que te toca.  Era el mismo que le correspondía al muerto.  Vas a cuidarlo desde el anochecer.  Nosotros comenzamos a trabajar desde la cinco o las seis de la tarde.  Aquí tienes tu varita para cumplir con la labor del muerto.  cuando llegue algún hombre, un cristiano, a las diez u once de la noche, alzas la varita y pasa, pero enseguida que cruce la pones otra vez sobre el camino.  Ella detendrá a cualquier intruso que quiera entrar.

-  Esta varita es muy poderosa, por eso obseva con mucho cuidado estas recomendaciones: no vayas a permitir que entre al pueblo alguna maldad.  Quédate aquí, toma tu silbato, nosotros vamos a nuestros sitios.  En el caso de que sientas que te estén venciendo, lo soplas y rápidamente estaremos en tu ayuda, nadie podrá con nosotros.

Terminadas las indicaciones, los otros tres Santo Winkes fueron a sus lugares.

El se situó donde le indicaron y al anochecer puso atravesada la varita sobre el camino y no dejaba pasar a nadie.

El primero que llegó fue un gran perro flaco al que sele veía hasta las costillas, que le dijo al guardián:

- Señor, dame permiso para entrar al pueblo a buscar un hueso para roer y de esa manera comer algo.  No he podido hacerlo, ya ves que casi me muero de hambre.  Por favor déjame pasar para que yo pueda seguir viviendo.

El nuevo Santo Winik cumplió con la orden recibida y no le permitió entrar.  Luego escuchó unos aleteos, pum, pum, pum.  Llegó un tremendo murciélago que le dijo:

- Señor, dame permiso para entrar al pueblo a buscar animales para chuparles la sangre y así poder vivir.  Tampoco quiso darle permiso, pues tenía puesta la varita en el camino y no lo dejó pasar.  Sólamente cuando llegaban cristianos levantaba la varita y ¡je'em! entraban y apenas cruzaban la colocaba otra vez, tal como se le ordenó.

El tercero que llegó fun un jijits'beej, parecido a un ratón amarillo.  Estos animalitos son ciegos y nunca cruzan los caminos.  Al querer hacerlo, sólo llegan a la mitad y se mueren.

Pues uno de ellos llegó allí entonces, pero no era él en realidad, sino el demonio y el peor de ellos.  Le dijo al Santo Winik:

- ¡Ay Señor! déjame pasar, dame permiso para entrar al pueblo a buscar pepita para ronzar, tu sabes que no tengo ojos y no puedo encontrar algo para comer.  Si me dejaras entrar podría encontrar pepita para alimentarme y poder seguir viviendo.  Siento que desfallezco y no puedo ver.

Al escuchar las lamentaciones levantó la varita y expresó:

- Este tiene razón, está a un paso de la muerte, no puede hacer nada, y le dejó pasar.  Pero apenas dos metros dentro, se convirtió en un tremendo perro negro.  A una distancia de diez metros se transformó en un inmenso toro.  Fue cuando dijo:

- Si yo me siento muy fuerte puedo hacerle regresar.  Dicho así se puso enfrente del toro, lo agarró por la cabeza y le empezó a voltear la vista para que regrese, pero no pudo, pues era un animal muy grande. 

Ya lo estaban venciendo, cuando se acordó del silbato que tenía.  Lo tomó y lo sopló, y directamente llegó a los oídos de los otros Yun Santo Winkes, que estaban en los cuatro puntos cardinales del pueblo.  Siempre que los Santo Winkes Chiflan, se está avisando para que acudan a  ayudarse mutuamente.  El que llegó con todo y vendaval, fue el más pequeño, que tomó al toro, lo alzó y lo llevó hasta la playa y allí acabó con él.  Esto fue lo último que le sucedió al Santo Winik improvisado.

 

Nosotros sabemos que no es bueno maltratar a los árboles.  Por eso, antes de que comencemos la tumba, ofrecemos saka' (pozole sin cal) a los dueños del monte para que no nos perjudique.  Si no lo hacemos así, los mismos árboles acuden a Dios para pedir permiso para causarnos males, o nosotros mismos nos provocamos accidentes con nuestras herramientas.  Así como te puedes clavar una madera, te puede golpear un tronco.  Pero si uno tiene presente a Dios, El no permite que sucedan estos accidentes aunque ellos soliciten autorización de provocarlos.  Dios les convence con estas palabras:

- Lo que sucede es que les va a rejuvenecer.  No le hace que les corten.  Luego retoñan y quedarán como nuevos, no lo tomen a mal.

Con estos términos los persuaden, pero lo cierto es que sufren mucho al hacer la milpa.  Los cortan, los queman y como tienen vida, lo sienten.  Pero también es cierto, como Dios dice, que después quedan como árboles jóvenes.

 

Autor: Sixto Canul 

Una persona ha comentado en este artículo.
Ver/Ocultar comentarios en esta página...
 1. Ingrid!!!
Ingrid**, No Registrado

esta un poco larga la leyenda[smiley=sad]
y me dio un poco de flogera leerla:s
[smiley=tongue]
Realiza comentarios breves y de acuerdo al artículo, recuerda que esto no es un tema de discusión.
Nombre :
Título :
E-mail :
Website :
       
[smiley=angry][smiley=cool][smiley=evil][smiley=happy][smiley=laugh][smiley=sad][smiley=shock][smiley=think][smiley=tongue][smiley=wink]
Comentario(s) :
J! Reactions 1.09.01 • General Site License
Copyright © 2006 S. A. DeCaro
{emailcloak=off}
AYUDANOS A MEJORAR
¿Te gusta el diseño del Sitio?
  
¿Te gusta la información del Sitio?
  
¿Te gustaría adquirir algún artículo a través de este sitio como?
  

Yucatán Tradicional
Sitio creado por ClaveSoft.com