En el sureste de Mérida y alrededor de 5 km de Chaksinicché se llega a Bolonchohol, filmado en el documental italiano “Aguas Sagradas”. Este cenote ha sido explotado comercialmente, junto con Chaksinicché por guías que llevan a los visitantes a bucear en sus pasajes.
Con una amplia cámara seca en el subsuelo, dentro de la cual se tiene que saltar desde una riel convertida en escalera, para luego alcanzar el espejo de agua. El diámetro de la cámara tiene alrededor de 50 pies y una altura de 40. Al descender por una de las pendientes se advierte una isleta en la mitad del lago subterráneo producto de un antiguo derrumbe. Se cree que este pequeño sistema ha sido totalmente explorado.