Es el horno en que suelen cocer los mayas el alimento para las ocasiones ceremoniales y a veces también para su cocina secular. Se hace una excavación y se enciende un fuego de leña en el fondo, sobre la cual se colocan piedras. Cuando se apaga el fuego, se colocan el alimento envuelto en hojas de plátano o PLATANILLO sobre las piedras y cenizas hurgadas y el horno se tapa echándole tierra encima.
El alimento se cuece con el calor conservado. Hay un conjunto en el RITUAL DE LOS BACABS para abrir el PIB, o sea quitarle la tierra cuyas últimas palabras son: "Abre la boca Itzam".
Si en un principio PIB fue el agujero para cocer, andando el tiempo PIB llegó a ser lo que se cocía y así se llama hasta la fecha al tamal de muertos que se acostumbra en los días de finados; hay que advertir que ahora en varios lugares de yucatán ya no se hace hoyo en la tierra, sino que el PIB (los PIBES) se lleva a cocer a una panadería o se cuece en una estufa de gas; por otra parte el PIB ya se forma en una "lata" o molde de panadería y se mete al horno; se pone sí la hoja de plátano en el molde, si se quiere que este tamal ceremonial tome su sabor peculiar; no hay que olvidar que un PIB bien cocinado es instrumento de adulación o de lisonja y hasta de soborno en política local, aunque el PIB llegó a ser regalo para políticos a escala nacional; de PIB se hace el aumentativo PIBAZO.